23 noviembre 2005
Veronica Guerin
En la línea de las biografías fílmicas de los constructores de naciones anglosajonas (Bravehart, Rob Roy, Michael Collins), viene esta historia real tan contemporánea (acaecida en 1996) como espectacular. Una periodista irlandesa que se levanta y se interpone en el camino de la droga, el crimen, la mafia y el mismo gobierno.
Filmada el 2003 por Joel Schumacher, y protagonizada magistralmente por Cate Blanchett, quien en una actitud crecientemente camaleónica mientras más películas suyas veo, es capaz de llevar al espectador a la historia, haciéndonos parte del drama. El espectador no tarda en desear que el final de la película, vislumbrado en la primera escena, sea distinto. Esto, por la empatía que el personaje de la periodista logra emitir. Uno se hace parte de su búsqueda, de sus anhelos y de los molinos de viento con los que se enfrasca una y otra vez en titánicas luchas sin esperanza.
Una mujer que, con su muerte, cambió la historia de su país, forjando la nación, su historia y sus mitos. Constructora de nación, digna de una biografía fílmica y de descansar al lado de gloriosos hombres de siglos pretéritos. Es la perfecta muestra de cómo en nuestra misma época, una persona logra hacer grandes cosas, incluso con sus aparentes y momentáneas derrotas.
Fotografía adecuada, música ausente, dirección sin espectacularidades. Nada se interpone en la historia y en el personaje, y ésto se agradece.
21:15 Anotado en Cine | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: Cine y Televisión









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